SELECCIÓN DE VIDEOJUEGOS

“We Are OFK” es una narrativa episódica musical basada en la historia real de un grupo de amigos que se unen para formar una banda indie, todo mientras equilibran trabajos precarios, bloqueos creativos y problemas sentimentales en Los Ángeles.
Los cuatro protagonistas son abiertamente queer: Itsumi acaba de dejar a su novia de siempre al mudarse a la ciudad, Jey desafía las expectativas heteronormativas de su familia, Carter es no binario y gestiona en silencio el dolor de una relación pasada, y Luca busca el amor sin distinción de género.
El formato es tan original como el contenido: cada episodio incluye videoclips musicales interactivos con canciones originales, y las decisiones del jugador llegan hasta los emojis que se envían por mensaje.

«Tales of Berseria» aborda la representación LGTB+ de forma sutil pero significativa. La protagonista, Velvet Crowe, no sigue los tropos románticos heteronormativos habituales de los JRPG: se muestra desinteresada por los hombres y establece relaciones intensas y complejas con otros personajes femeninos.
Esto ha llevado a que muchos fans la lean como queer o asexual, y a interpretar sus vínculos con Eleanor y Magilou como queer coding.
El juego no etiqueta explícitamente a los personajes, pero permite que la comunidad LGTB+ se vea reflejada a través de la narrativa, las relaciones y la libertad de interpretación.

En “Hades” encarnamos a Zagreus, el hijo del dios del inframundo, mientras trata de escapar del reino de su padre. Lo que hace destacar al juego, aparte de su narrativa envolvente, es la manera natural en la que introduce relaciones queer: la bisexualidad del protagonista no es en ningún momento cuestionada o problematizada, solo forma parte de su identidad.
Zagreus puede desarrollar una historia romántica con Thanatos, Megaera o Dusa, lo que lo convierte canónicamente en bisexual, algo nada alejado de la mitología griega original. Pero lo más significativo no es la orientación del protagonista, sino el tratamiento que el juego le da: nadie en el universo del juego se preocupa de que Zagreus sea bisexual, de que Caos sea no binario, ni siquiera de la presencia de una relación poliamorosa. La queerness de Zagreus es uno de los muchos aspectos de su identidad, no su totalidad.

Desde su lanzamiento, “Apex Legends” ha defendido la diversidad en el juego con varios personajes LGTBI+.
Entre los ocho personajes iniciales ya figuraban Gibraltar, abiertamente gay, y Bloodhound, confirmado como no binario. El elenco queer fue creciendo temporada a temporada: Loba es bisexual, Fuse es pansexual, y Valkyrie se identifica como lesbiana. Seer, por su parte, fue confirmado como pansexual por la escritora principal de Respawn, quien explicó que «ve el corazón de las personas y no se limita a un género específico.»
Lo que distingue a “Apex Legends” de otros títulos es que la identidad de sus personajes no se introduce como un evento especial ni como una historia separada: forma parte de su construcción desde el primer momento, integrada en su biografía, sus diálogos y sus relaciones con el resto del elenco.

Dead by Daylight” resonó de forma especial entre los jugadores LGTQIA2+ mucho antes de que el juego contara con representación explícita del colectivo.
La apuesta por la representación llegó de forma progresiva y con consultoría especializada. Para incluir a su primer personaje LGTQ+, Behaviour Interactive trabajó junto a GaymerX, una organización con experiencia en la integración de representación queer en videojuegos. El resultado fue confirmar a David King, uno de los supervivientes más populares entre los fans, como el primer personaje gay del juego.
Ese fue solo el primer paso. Posteriormente, el juego introdujo a Tubarão, su primer personaje trans, a través de un cosmético legendario para Renato Lyra. Y más recientemente, Orela Rose se incorporó como primera superviviente trans jugable del juego, una paramédica negra y transgénero cuya historia incluye explícitamente su proceso de transición.

“Afterlove EP” es una aventura narrativa ambientada en el Yakarta contemporáneo que sigue a Rama, un joven músico que intenta superar la pérdida de su novia Cinta. Lo que comienza como una historia de duelo se convierte gradualmente en algo más complejo: tejiendo hilos de duelo, amor, esperanza, resentimiento, perdón e identidad a través de una mezcla de novela visual y juego de ritmo.
La dimensión queer emerge de forma natural y sin subrayados. Las historias de una persona heterosexual que se enamora de un nuevo amigo espontáneo y carismático son suficientemente comunes, pero raramente tienen la oportunidad de explorar la culpa particular que viene con ese descubrimiento tardío. Con Rama aún asimilando la pérdida de Cinta y con esta relación explorando una nueva faceta de su sexualidad, la escritura lo hace sentir muy natural y real.

”Echoes of the End” nos pone en la piel de Ryn, una joven guerrera con el don de controlar una magia ancestral en un mundo donde varios reinos se disputan el control sobre las ruinas de un antiguo imperio.
La representación LGTBI+ está integrada en el núcleo del juego, no relegada a los márgenes. El mundo del juego incluye una amplia variedad de identidades queer tanto en la narrativa principal como en las misiones secundarias, con arcos románticos disponibles para personajes de distintos géneros, incluyendo personas no binarias y trans.
Esta apuesta fue reconocida por organizaciones de defensa LGTBI+ y por los medios especializados en gaming, mientras que en foros y redes sociales numerosos jugadores queer expresaron su gratitud por encontrar en el juego historias que reflejaban sus propias experiencias.

«Spectrum of Hybrids» es una novela visual independiente centrada en el romance gay y el género furry. El juego destaca por construir relaciones realistas y emocionales entre personajes masculinos, permitiendo múltiples rutas románticas y explorando temas como ansiedad y búsqueda de validación.
Más allá de lo erótico, pone énfasis en la conexión emocional y la representación LGBTQ+, incluyendo actualizaciones con temáticas asexuales, convirtiéndolo en una experiencia inclusiva y cómoda para la comunidad.

En “Undertale” controlamos a Frisk, un infante de género ambiguo que ha caído en un mundo subterráneo poblado de monstruos. Más allá del protagonista, varios personajes del juego representan a la comunidad LGTBI: Alphys es una científica lesbiana cuyo interés romántico es Undyne, la líder de la Guardia Real, y entre ambas se desarrolla una historia de amor llena de malentendidos y torpeza emocional. Mettaton, por su parte, ha sido ampliamente leído por la comunidad como un personaje trans.
Lo que hace singular a Undertale dentro del panorama queer del videojuego es que su queerness no se limita a la representación explícita de personajes. Un estudio en profundidad de sus aspectos narratológicos y lúdicos permite, desde una perspectiva queer, situarse fuera de las fronteras hegemónicas de la industria y buscar modos diferentes de ser y estar que resuenan en la comunidad queer.